Se encuentra usted aquí

Las mujeres detrás de Donald Trump

Viernes, 28 de Abril 2017 - 15:00

Autor

carlos-sagaon.jpg
Carlos Sagaón Ruiz

Compartir

captura_de_pantalla_2017-04-27_13.41.37.png

 

Hemos sido testigos del empoderamiento femenino en muchas vertientes durante la época posmoderna, ya sea en medios de comunicación con Oprah o Ellen, o en la labor pública, como la canciller alemana Angela Merkel o la ex Primera Dama de Estados Unidos, Michelle Obama. La administración Trump no está exenta de la presencia femenina. Específicamente, se encuentra secundado por dos mujeres importantes que han sido pieza clave para la política y controversia en el gabinete Presidencial. Una de ellas, la renuente Primera Dama que parece distante e inconforme, haciendo poco acto de presencia y siendo en ocasiones desplazada de asuntos públicos. La segunda, descendiente del magnate, constituye una figura mucho más presente en el equipo Trump. Para entender mejor los movimientos políticos del Presidente, es importante estudiar la imagen y función de ambas: Melania e Ivanka Trump.

Nacida en Eslovenia, Melania Trump inmigró al país norteamericano durante la emisión del reality show “The Apprentice”, cuyo presentador era Donald Trump. Su imagen política es bastante cuestionada. Estudió únicamente un año de la carrera de Arquitectura. Se dedicó al modelaje desde temprana edad (16 años). Al poco tiempo, la belleza de Melania ya ilustraba portadas de revistas, algunas de ellas con un toque erótico. Los investigadores afirman que Melania emigró a Estados Unidos ilegalmente, factor que Donald Trump reprueba en su discurso político. Además de su reconocida figura en el modelaje, Melania domina 5 idiomas además del inglés (esloveno, serbocroata, italiano, francés y alemán). Fruto de su relación con Donald Trump, nació Barron, único heredero de la pareja, quién actualmente tiene 11 años de edad.

La actual esposa del Republicano no cuenta con estudios o experiencia alguna en el ámbito político o de relaciones internacionales. Además, fue criticada al presentar un discurso plagiado del pronunciado por Michelle Obama en la Convención Demócrata de 2008. No sólo se trató de una humillación global, al robar un discurso casi en su totalidad, sino que utilizó palabras demócratas para un discurso en favor de un Republicano que se condecora opositor a la ideología Obama.

Se convirtió en la segunda mujer extranjera en ocupar el cargo de Primera Dama de Estados Unidos, y la primera en haber posado desnuda en una revista para adultos. Por el momento no reside en la Casa Blanca por los estudios de su hijo, ni participa en muchos eventos en los que debería estar presente (lo cual es cuestionable). Expertos afirman que esta conducta forma parte de un alejamiento de la ex modelo hacia el Presidente.

No obstante, la hija del Donald Trump, Ivanka, se encuentra muy inmersa en asuntos de índole política que son ajenos a su profesión como empresaria, modelo y celebridad social. Con sólo 35 años de edad, Ivanka ya cuenta con su propia oficina dentro de la Casa Blanca, al igual que una para Jared Kushner, yerno de Donald Trump y esposo de Ivanka.

Al igual que su padre, Ivanka Trump es una figura polémica alrededor del mundo. Se le ha calificado como una persona déspota con empleados de tiendas, restaurantes y hoteles. Pero, por otro lado, Ivanka se presume feminista, considerándose activista política y ahora también, Asesora Presidencial de su padre. Recientemente, fue invitada de último momento por la canciller alemana Angela Merkel a la mesa redonda del G-20 en Berlín, para ser ponente en favor del respeto a la mujer (según se especula, por la poco diplomática reunión que la canciller sostuvo con el xenofóbico Presidente). Ahí, fue objeto de burla al ser cuestionada sobre si asistía en calidad de activista, o de Asesora Presidencial. Más tarde, Ivanka defendió a su padre de las acusaciones fundamentadas contra las agresiones a mujeres basadas en el video revelado durante campaña. La respuesta de la audiencia fue abucheo, acompañado de expresiones consternadas de otras ponentes, como la Ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland. Ivanka calificó a su padre como un “honorable defensor de la familia”.

Lo más criticable por los analistas de “La Era Trump” es la constante aparición pública de Ivanka en eventos políticos. Se atreven a afirmar que Ivanka cumple más roles de Primera Dama que la esposa de Donald Trump. A diferencia de Melania, Ivanka Trump es un miembro activo y presente en su administración, incluso más de lo que debería.

Una Primera Dama que camina detrás del Presidente con la cabeza baja y ocasionalmente presente. Una Primera Hija transversal que hace presente el nepotismo en la Presidencia de su padre. Ambas, partícipes de la controversia que envuelve al apellido y la administración Trump. Personalidades y mentes diferentes. Sin duda, ambas con influencia clave en las decisiones del comandante en jefe.

¿Cuál es realmente el papel que juegan Melania e Ivanka en el juego político de Donald Trump?

revista_diciembre.jpg
Número 13 - diciembre 2017
Descargar