Se encuentra usted aquí

La Cuarta Transformación. ¡Apabullante ante Tanta Rareza!

Miércoles, 28 de Noviembre 2018 - 17:30

Autor

enrique_rodriguez-cano_ruiz.jpg
Enrique Rodríguez-Cano Ruiz

Compartir

la-cuarta_transformacion.png

Me impresionó saber que Andrés Manuel sí escucha y está bien informado. Me consta porque lo escuché decirlo. El ejemplo inmediato es que ya aceptó, por sugerencia de Beatriz, su esposa y por su investidura, que alguien lo tiene que proteger adecuadamente porque hay cada loco que le puede hacer daño. ¡Sólo eso nos faltaba! Otro magnicidio.

De alguna manera, “La Cuarta Transformación” está resultando apabullante ante tanta rareza. Hay cosas que dice que desconciertan. ¡Vaya, dejan perplejo al más pintado, ante tanta… ¿ocurrencia?

Las consultas, por ejemplo, son, para ser respetuoso, una tomadura de pelo y todo porque vamos a tener una “democracia participativa” y así, las lanza sin el menor recato…

Plantar millones de árboles, maderables y frutales, suena romántico y hasta sabroso. Es muy probable que en su rancho —­allá tan lejos— en la que a veces me han mandado, pero nunca he ido, Andrés Manuel haya mandado sembrar arbolitos y les aseguro, para que la industria forestal y frutícola sea próspera se necesita mucha lana. Paciencia y mucho tiempo para que empiece a ser productiva. Me parece que la Secretaría de Agricultura hasta tiene programas de ese tipo. No creo que sea necesario preguntar sí se aprueba.

En fin, las mentadas consultas, tan criticadas, solo distraen y es probable que para eso estén diseñadas. Todos hablamos de ellas. Entre paréntesis, porque la oposición no organiza algunas, bien hechas. Pudiera ser una buena idea.

Andrés Manuel confiesa que está enterado que el 90% de los principales analistas están en contra de muchas de sus propuestas. O sea, si lee o cuando menos está informado.

Así, como estrategia, la semana pasada quiso entrevistarse con los formadores de opinión más importantes de los medios. Claro, faltaron algunos.

En Tercer Grado, el programa de opinión y análisis que transmite Televisa, y ante los planteamientos que todos le hicieron; preguntas serias y sin miramientos, las respuestas del electo, dejó muchas veces una cara de “what” entre los participantes. Me imagino que entre la audiencia también impactaron. Hasta una pícara sonrisa se ocultó entre las manos de la bella Denise Maerker. A Raymundo Riva Palacio lo reconoció como un periodista importante y Leo Zuckermann se mostró indignado pues le insinuaba que era un hipócrita. Y Leo se lo dijo, valiente, al aire. Inédito.

También estuvo con la renacida Carmen Aristegui, la revelación Azucena Uresti de Milenio TV y con Javier Alatorre de canal trece.

En el programa de CNN de Carmen Aristegui, el respetado historiador Lorenzo Meyer insinúa que Carlos Salinas de Gortari pudiera intentar algo grave en su contra.  Claro, su hijo el arquitecto Román Guillermo Meyer Falcón es uno de los dos nominados para ocupar una secretaría de Estado y pues chance le cuida la chamba. En fin, muchas otras personas pudieran también estar “mal pensando” pues está tocando intereses importantes.

Así las cosas, el próximo presidente de México juró y “rejuró” que la libertad de opinión iba a predominar en su administración. Pero que tenía derecho de réplica. Me pregunto, ¿hasta cuándo aguantará ante tanta crítica o el 90% estarán todos equivocados?

También sorprendió la creación de un “Consejo Empresarial Asesor” en donde miembros de la extinta “mafia del poder” están representados. ¿Qué no existen las confederaciones patronales para eso? Las benditas organizaciones de la Sociedad Civil también le hacen contrapeso y puede dialogar con ellos.

El próximo presidente de México está convencido que la está “bordando” y ahora les habla a los militares en defensa del proyecto de la creación de la Guardia Civil que se está fundando —críticas ha recibido— pero chance no quede de otra. El problema de inseguridad es grave… Ahora sale con eso de la Constitución Moral… ¡Otra rareza!

Mientras, las repercusiones en las inversiones se retraen y la bolsa de valores se va en picada y ni tendremos un aeropuerto digno por si tiene que aterrizar de panzazo.

La esperanza es que, teniendo la banda presidencial cruzada en el pecho, la sensatez aflore en el presidente y gobierne, sin rarezas. Los mexicanos inconformes, asustados, víctimas de la violencia, de la impunidad y corrupción lo merecemos.


Leer también


Número 23 - Noviembre 2018
revista-portada.png
Descargar gratis