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Junio del 2018 en Arabia Saudita

Lunes, 07 de Mayo 2018 - 15:30

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Antonio G Trejo

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"Una mujer es como una rosa…la guardas en tu casa, para ti." Dicho popular afgano                                                                                                                                                                                                                     

El dicho anterior refleja o reflejaba el concepto que un individuo musulmán mantiene acerca de la persona femenina en su alrededor. La esencia de la frase describe la posesión absoluta de un objeto. Donde el objeto existe solo para el placer y capricho del propietario; algo maligno, atroz, mezquino.

Digo refleja porque es la condición de muchas mujeres en los países musulmanes. El reflejaba incluye a aquellas que de una u otra forma van a cambiar su estilo de vida a partir del próximo Junio del 2018.

Arabia Saudita es una monarquía absoluta donde hace algunos meses el Rey Salman gobernaba con mano de hierro. Posteriormente, el Rey concedió todos sus poderes al Príncipe Mohammed bin Salman (él prefiere que lo llamen MBS) de 32 años como el sucesor reformista que va a conducir al país hacia un futuro más abierto y con mejores perspectivas de vida para todos sus habitantes.1 La reforma social que él pretende es un reto colosal, pues sus habitantes son muy heterogéneos, provienen de muchos orígenes, costumbres, culturas y perspectivas de vida, nada del todo compatibles.

En términos generales, las sociedades árabes se han venido rigiendo por autocracias que dictaminan sus asuntos civiles y religiosos a través de la Ley Sharía que tuvo su origen en un convenio entre un caudillo-líder del desierto y un grupo de religiosos extremistas, en el siglo 18. Obviamente, estos individuos carecieron de toda consideración física, afectiva y emocional hacia sus mujeres porque no les concedieron ningún derecho ni ventaja; sino por el contrario, las redujeron a una servidumbre incondicional sin derecho a literalmente nada.2,3

  • Dictaron la manera de vestir (abaya = prenda holgada que cubre todo el cuerpo para evitar que la mujer insinúe su anatomía, cabeza cubierta con un velo para impedir el pelo suelto).
  • Ninguna mujer menor de 52 años puede dirigirse o iniciar la conversación con un hombre. Toda mujer fuera de su casa debe estar acompañada por un guardián masculino o wali que literalmente es su protector durante toda su vida. Primero es algún familiar o bien su padre; después pasa a ser posesión de su esposo. El wali determina todos los actos públicos de su vida y es responsable de la conducta de la mujer.
  • La mujer no puede tomar decisiones para cualquier actividad/compromiso; en algunas regiones ni siquiera puede decidir acerca de algún tratamiento médico.
  • En ciertas regiones, durante un caso de divorcio, la mujer no puede aspirar a la custodia de los hijos. Lo mismo pasa en la elección del futuro marido; la familia decide la elección del cónyuge.
  • En términos generales, el futuro de la joven es simple, no puede aspirar a más sin el consentimiento de su propia familia.
  • Las mujeres no deben participar en actividades culturales o deportivas en ninguna forma.
  • Las mujeres deberán estar separadas de los hombres en el transporte público, parques de diversión, playas. Solo podrán utilizar albercas destinadas al servicio exclusivo de mujeres o en albercas privadas.
  • El organismo oficial para monitorear y controlar el cumplimiento de estas disposiciones es la policía religiosa o muttawa que depende del Comité para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, que es una corporación feroz y represiva que vigila el arreglo personal, los atuendos y las conductas públicas de los ciudadanos; sin embargo es bien sabido que más bien se ensaña con las poblaciones más pobres y desprotegidas.

Sin embargo, muchas de las anteriores disposiciones son tan obsoletas e imprácticas que se han diluido y erosionado por sí solas, perdiendo la capacidad del control de la población juvenil (el 51% de la población total está representada por jóvenes menores de 25 años) además de que en años recientes, el reino ha mandado a más de 150,000 estudiantes femeninas a estudiar al extranjero y cuando terminan no desean regresar al país o bien extienden sus periodos de permanencia en el extranjero. Es de suponer que todos estos jóvenes que ya han visto otros mundos y sistemas se sientan incómodos y fuera de lugar a su regreso y empiecen a manifestar su disgusto e inconformidad en múltiples formas.4 Bien se podría interpretar que la llamada reforma social de MBS iba a suceder tarde o temprano y que él solo la anticipó para adjudicarse el beneficio social a los ciudadanos de su país.

Hace años el Rey Salman prometió que toda mujer árabe podría conducir su vehículo en junio del 2018 y la fecha ha llegado. Según artículos recientes, la expectativa no es tanto el manejar el automóvil sino el disfrutar de la ansiada libertad de transportarse a donde les plazca sin la compañía del fatídico wali.

En honor a la verdad, debe aclararse que desde hace meses las autoridades del reino empezaron a relajar los estrictos dispositivos y requerimientos de la conducta en público, así:

  • Empezaron a verse pequeños grupos de mujeres árabes asistiendo a gimnasios clandestinos (sin licencia). Las mujeres empezaron a ejercitarse bajo el auspicio de instructores profesionales y a organizar competencias.5
  • En ocasiones se veían pequeños grupos de mujeres en Jeddah, paseando por la calle sin escoltas. (Jeddah es una ciudad más relajada que la capital).5
  •  En algunas ciudades universitarias, la temida muttawa (policía religiosa) había adoptado una actitud más relajada, más cooperativa sin conceder demasiadas libertades.4
  • En el 2012, el Comité Olímpico Saudita mandó a dos atletas femeninas por primera vez en la historia del país.2 El año pasado varias mujeres acompañadas de sus esposos acudieron a un juego de futbol profesional, en ocasión del aniversario de la Fundación de Arabia Saudita. Toda una sección del estadio fue reservada para las parejas.2
  • En Abril del 2018 se abrieron cines en las principales ciudades después de haber estado cerrados 35 años.2
  • Hace cinco semanas se presento el primer desfile de modas en el Hotel Ritz Carlton (mismo hotel donde otros 15-20 príncipes y ejecutivos importantes están en prisión).6

Debe entenderse que todos estos cambios son graduales y dependen mucho de: quién seas, a quién conozcas, con quién andes, donde estés; etc. igual, igual que en México, el clasismo del clasismo.

También hay que considerar que son cientos de años de miedo y represión que no se van a borrar por decreto. Mucha gente, la más iletrada va a tardar en reaccionar favorablemente, dependiendo del liderazgo local, de sus usos y costumbres, su religión (aunque todos son musulmanes hay diversas formas de interpretar la religión y los preceptos que de ella emanan). Aún cuando no sabemos como se va a resolver este complejo desafío, las clases media alta y alta van a ser las más beneficiadas con las nuevas disposiciones, pues los ingresos a los gimnasios, la compra de los automóviles, las modas y las asistencias a centros de diversión y restaurantes solo van a poder ser costeados por las clases con mayor poder económico, volviéndose a abrir un escalón más en la complicada estructura económica y social en la jerarquía ciudadana.

El momento político y el empuje y la fuerza de las mujeres árabes son dos factores que han contribuido al buen logro de esta reforma socioeconómica que sin duda va a significar un parteaguas en la historia de Arabia Saudita. Nadie hubiera creído que se lograría este progreso en este país a pesar de la acendrada misoginia que ha reinado en este país por cientos de años.

Las mujeres de otros países subdesarrollados debían considerar que este es un esfuerzo y una labor exclusiva entre mujeres, que deben seguir adelante sin esperar la ayuda o el reconocimiento de los hombres.

En estos tiempos, los hombres no se sostienen ni así mismos.

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Referencias

  1. Vick, Karl, , The Autocrat’s Ascent. TIME. April 16, 2018
  2. Anónimo., Riyadh. THE WEEK. April 20, 2018
  3. Anónimo., Saudi Arabia’s dress code for women. The Economist. January 28, 2015.
  4. Anónimo., Farewell my guardian. The Economist. March 18th, 2017
  5. Aziza, Sarah., Body Politic. Harper’s Magazine. January, 2018
  6. Hubbard, Ben., Effat University in Jeddah Driving Lessons. New York Times, March 5th, 2018.
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Número 18 - mayo 2018
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