Se encuentra usted aquí

¿Fiebre Religiosa?

Jueves, 21 de Diciembre 2017 - 16:30

Autor

daniel_valles.jpg
Daniel Valles

Compartir

b6022f4a658748fbb611ee5c916f78ca.jpg

La coalición formada por el Partido Encuentro Social y Morena ha dado muchísimo que hablar. Nunca antes de ésta, una entre partidos había generado tantos comentarios. A lo más que se llegaría era a decir que el agua y el aceite se habrían unido, cuando el PAN y el PRD registraron coaliciones. Pero nada más. Los comentarios y las notas periodísticas habrían dejado de surgir en una semana o menos después de tal registro. No ahora que el PES y Morena que se han coaligado juntamente con el PT para la elección del 2018.

Los motivos para la crítica pueden ser muchos. Desde el capital político que el PES provee para Morena. El que se calcula en un millón de votos. El que sería importante para ganar una elección presidencial que a todas luces será muy cerrada. Hasta el sesgo y la fobia personal religiosa.

Lo realmente importante para la presente entrega no es lo anterior. Lo que sí, es dejar en claro que los religiosos no “votan en bloque, a causa de seguir a un líder absoluto (pastor) que induce en su preferencia electoral”. Como señala el “experto” en temas religiosos y sociólogo, Bernardo Barranco.  

No dudo que el sociólogo en mención sea un “experto”, pero como tal, se equivoca porque desconoce varios puntos que son importantes. ¿Cuáles?

1.- Las iglesias pentecostales o cristianas históricas tienen un gobierno colegiado.

Es decir, una junta de ancianos que gobierna y asisten al pastor. La gran mayoría de ellas así funcionan. Entre más grandes y numerosas, más gobierno, menos posibilidad de manipulación. Solo las pequeñas en número de asistentes lo harían. La fórmula funciona así. A mayor congregación, mayor educación, mayor gobierno colegiado, menos manipulación.

2.- La población de una congregación está compuesta por personas que militan en varios partidos o que simpatizan con diferentes.

Son conocidas, para los congregantes, las diferencias que se han dado en tiempos de elecciones por sus diferentes filias políticas entre familias consanguíneas.

3.- Los pentecostales, los cristianos y los evangélicos no forman parte del voto duro del PES.

El “experto” comete el mismo error que la dirigencia de ese partido ha cometido desde su formación.

Dar por hecho que la población evangélica de cada ciudad en el país votaría por sus candidatos. Ambos se han equivocado de tal manera que en la pasada elección el PES, apenas logró salvar su registro nacional, perdiendo en varios estados donde se presentó solo a una elección.

4.- Los pastores invitan a votar por el partido que cada quien prefiera. Es decir, la manipulación a la que hace referencia el "experto", en la gran mayoría de las congregaciones pentecostales, cristianas o evangélicas no existe.

El “experto”, como el Estado, sigue en la más completa ignorancia en cuanto a la forma de organización, comportamiento, doctrina política y funcionamiento de tales congregaciones.

Tal parece que al hacer sus análisis toman material ya publicado o estudios ligeros y sesgados del pasado para con base en ellos, partir hacia otros. Lo que provoca partir de premisas equivocadas. Por lo mismo, los resultados son equivocados.

Sí es una realidad el que entre los “líderes” de algunas iglesias existe quien ofrece lo que no puede entregar. Miles de votos a candidatos que les creen, porque les habrían visto encabezando movimientos con gran convocatoria. Pero estos candidatos, al igual que los expertos “se van con la finta”.

Estos líderes religiosos llegan a ser tan corruptos que les ofrecen los mismos votos a varios candidatos. Lo hacen en secreto. Obtienen de ellos grandes y diversas ganancias. Estos líderes son verdaderos vendedores de “espejitos”.

Ahí, El Meollo del Asunto.

acrord32_2018-09-18_14-50-29.jpg
Número 21 - septiembre 2018
Descargar