Se encuentra usted aquí

Familia, poder y dinero

Miércoles, 21 de Septiembre 2016 - 15:00

Autor

captura_de_pantalla_2015-04-21_17.10.49.png
José Luis Fernández

Compartir

familia.jpg

El pasado 17 de Mayo del 2016, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, propuso una iniciativa a nivel nacional de "matrimonio igualitario" con lo cual el matrimonio entre personas del mismo sexo en México se podría realizar en todo el país.

El rechazo a esta propuesta ha sido casi unánime. El pasado sábado 10 de septiembre de 2016, muchos mexicanos salieron a las calles de diferentes ciudades y pueblos a manifestarse en favor del matrimonio hombre-mujer y el derecho a educar a sus hijos conforme a sus principios y valores.

De acuerdo al portal CitizenGO México, la cifra final de asistentes fue de 1, 260,380 personas. Se trata del mayor movimiento social que se haya producido en nuestro país desde hace mucho tiempo. Marcharon personas de diferentes partidos. Entre los manifestantes se distinguían panistas, priistas, y del Partido Encuentro Social fundamentalmente. Marcharon personas de diferentes credos religiosos. Se distinguían católicos, cristianos y agnósticos fundamentalmente.

Una de las principales peticiones de las marchas es que se apruebe la iniciativa ciudadana de reforma al artículo 4º Constitucional para proteger desde ahí a la familia. En esta propuesta se señala que el matrimonio es una institución de interés público y el fundamento natural de la familia; como tal debe ser protegido por el Estado, como un compromiso público que toman libremente un varón y una mujer, para amarse, fundar una familia y educar a sus hijos.

Los padres tienen el derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos. Se debe garantizar el respeto del interés superior de la niñez por ello todos los niños y niñas tienen el derecho a crecer en su familia, bajo el cuidado y protección de su padre y su madre. El Estado no puede por ninguna causa privar deliberadamente a un niño de este derecho.

La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y debe ser protegida y apoyada por la sociedad y el Estado, a fin de que su entorno les garantice a todos sus miembros las condiciones necesarias para alcanzar un óptimo desarrollo.

Su importancia también rebasa el puro ámbito jurídico o religioso. La mayor parte de las empresas de México son familiares. De ahí que un concepto erróneo de matrimonio y de familia puede perjudicar colateralmente el desarrollo de este tipo de negocios. De acuerdo a un estudio de la Business Families Foundation (BFF) que incluye a las 250 compañías más grandes controladas por familias (KPMG, 2013) en México, más de 90% de las firmas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores tienen una clara representación familiar en el capital y en el control. Las empresas familiares generan el 75% de los puestos de trabajo en México, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía (SE).

revista_octubre.png
Número 22 - Octubre 2018
Descargar