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Elba y el nuevo gobierno

Viernes, 05 de Octubre 2018 - 15:00

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Jaime Guerrero Vázquez

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Andrés Manuel López Obrador (AMLO) prometió no meterse en la vida de los sindicatos, pero la realidad es que ha opinado mucho. Acerca de Elba Esther Gordillo, cuyo yerno y nieto están apoyando al presidente electo, ha dicho que no hará leña del árbol caído. También ha dicho que todo el mundo se merece una segunda oportunidad. Otro líder, también en líos con la justicia, Napoleón Gómez Urrutia, ahora es senador y ha librado las acusaciones en su contra. Sin embargo, sobre Carlos Romero Deschamps, líder del sindicato petrolero, ha dicho que acabará con el charrismo. Como en las películas de Juan Orol, hay charros buenos y hay charros malos.

El diario El Universal publicó que la maestra Gordillo busca regresar a la cabeza del sindicato de maestros. Para ello, ha interpuesto un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia Administrativa para que le conceda la reanudación del Congreso Nacional del magisterio de 2013, cuando ella era la líder. De tener éxito se dice que nombraría a un cercano suyo para que tomara las riendas del SNTE.

Como era de esperarse, la sola noticia ha causado una serie de reacciones. PRD y PAN han criticado la posibilidad y acusan que hay mano negra (o tabasqueña) en el asunto. Por su parte, Napoleón Gómez Urrutia y Carlos Aceves del Olmo, secretario general de la CTM, subrayan que esa es decisión autónoma del sindicato de maestros. Al respecto, AMLO ha dicho que se tiene que garantizar que no haya imposiciones, que debe respetarse el voto libre y secreto. Agrega que esa etapa ya pasó, pero no queda claro si se refiere a que esa etapa en la que el PRI imponía líderes es la que pasó y ahora otros partidos sí pueden hacerlo.

Habría que preguntarse cuándo ha habido elecciones sindicales libres, con votos que se cuentan. La respuesta es el charrismo o los sindicatos blancos. Incluso, los sindicatos que en los 70 y 80 se denominaban democráticos son ahora abiertamente charros, con líderes vitalicios o camarillas que no sueltan el poder. Ese es el panorama real, así que pedir candorosamente que no haya imposiciones es, simplemente, lavarse las manos de lo que ocurra o bien dejar que operen fuerzas políticas que ahora son parte de su apoyo.

Es claro que la intención de la maestra Gordillo, de ser cierta la nota de El Universal, no es un hecho inexorable. Falta saber lo que opinan las fuerzas opositoras dentro del sindicato y especialmente la CNTE. También cuenta la opinión de organizaciones civiles, como Mexicanos Primero, o bien la de las organizaciones empresariales que pueden ver en ese regreso un acto indeseable permitido por el presidente que no se mete (dice) en la vida sindical. De igual manera, hay organizaciones internacionales que han aplaudido la reforma educativa y que estarían desencantados con el regreso de quien representa el sindicalismo charro, el estancamiento educativo y la corrupción.

Tal vez por eso, la idea sería, según la nota periodística, que la maestra Gordillo regrese en noviembre, justo antes de ya saben quien tome posesión. Lo que no fue en su año… Astuto asunto.


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Número 23 - Noviembre 2018
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