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El vínculo entre la educación, el empleo y los salarios

Miércoles, 14 de Junio 2017 - 17:00

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Liliana Alvarado Baena

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El pasado 8 de junio, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue, citando a estudios del Banco Mundial, aseguró que entre más años de educación tenga una persona, mayores ingresos laborales recibirá a futuro.[1]  Esta  idea expuesta por el rector no es novedosa, ya que desde la segunda mitad del siglo pasado, economistas renombrados como Milton Friedman[2] o Gary Becker[3] afirmaban la importancia de invertir en la educación de las personas, dada su relación con el salario y el nivel de productividad. En este tenor, el día de hoy nos daremos a la tarea de analizar que sucede en este tema en México.

¿Mayor educación sinónimo de mejor trabajo?

En la actualidad existen distintos obstáculos que en ocasiones impiden que esta teoría se vea reflejada en la práctica.

Por un lado, como se expone en el blog del Foro Económico Mundial, a pesar de que la educación es más accesible que antes, aquella del nivel superior es cada vez más desigual entre las distintas universidades por su calidad y las perspectivas laborales que ofrecen a sus graduados.[4] En este sentido, las oportunidades de trabajo son mayores para quienes asisten a universidades de excelencia dada la red de contactos que ahí construyen.

Por otro parte, en este mismo blog, se expone que existe un desajuste entre las universidades y el mercado laboral, donde el primero no da al segundo lo que requiere y el segundo no es capaz de absorber las filas de graduados del primero.[5] En este sentido, o existen graduados universitarios quienes no tienen las habilidades tecnológicas que se requieren el día de hoy, siendo desempleados; o existen graduados quienes superan por mucho aquello que se necesita, convirtiéndose en sub-empleados.

¿Qué sucede en México?

De acuerdo a un estudio elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la educación universitaria en México no es muy común. [6] Se estima que sólo 1 de cada 5 personas de 25 a 64 años de edad cuenta con un título universitario, de los cuales la mayoría se gradúan en ámbitos de ciencias sociales (44%), seguido por carreras relacionadas con la ingeniería, manufactura y construcción (22%).  

Las cifras de esta organización también muestran que este grupo tiene mejores perspectivas de empleo que el resto. En general, en México, los graduados universitarios tienen una tasa de empleo de 5 a 9 puntos porcentuales más alta que aquellos que sólo llegaron a la preparatoria. Específicamente, los graduados que tienen entre 35 y 44 años son los que menos sufren desempleo. 

Tabla. Tasas de empleo por nivel educativo alcanzado y edad en México (2014)

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Fuente: Tomado de la OCDE[7]

No sólo en términos de empleabilidad un graduado universitario en México está mejor posicionado que el resto de la población, también sus sueldos se encuentran por arriba de aquellos con menor educación. En este tenor, según la OCDE, en promedio, en el país una persona con estudios universitarios ganará el doble de aquellos con media superior.

¿Dónde estamos y hacia dónde vamos?

Para promover una inserción más fácil de los jóvenes al mercado laboral, la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha implementado el Modelo Dual de Educación. Dicho modelo, basado en el que se aplica en Alemania, busca que los estudiantes de educación media superior tecnológica se inserten al mundo laboral más fácilmente brindándoles formación práctica desde un inicio a través de convenios con empresas.[8] Así, los estudiantes podrán integrarse al mercado laboral con mayor facilidad.

Una iniciativa similar ya funciona actualmente en el Bajío. A raíz de la necesidad de la industria automotriz de contar con personal especializado, se creó la Universidad Politécnica de San Luis Potosí. En este caso la inversión inicial y las colegiaturas son pagadas por la SEP y la autoridad educativa del estado, pero es operado por la iniciativa privada.[9]  De este modo, se aseguran que los graduados tendrán el perfil buscado por ésta.

Estas medidas son sólo una muestra de buenas prácticas que pueden implementarse. No obstante, México también podría aplicar otras políticas como lo son el aumentar la calidad educativa en todos los niveles, invertir los mayores recursos públicos posibles de manera eficiente, así como reformar sus programas educativos para que sean adecuados a la realidad actual.[10]


[1] A mayor nivel de educación, mayor salario, Milenio Diario, 8 de junio de 2017, disponible en http://bit.ly/2sbpFwa

[2] Income from Independent Professional Practice, Friedman Milton y Simon Kuznets, 1954, extracto disponible en http://bit.ly/2r9Y26y

[3] Human Capital: A Theoretical and Empirical Analysis, with Special Reference to Education, Gary S. Becker, 1964, extracto disponible en http://bit.ly/2s4W9Hs

[4] Which countries provide their citizens with the best higher education?, Kai Chan, World Economic Forum, disponible en http://bit.ly/2rZ5BMB

[5] Whats wrong with world labor markets, Mauro Guillén, World Economic Forum, disponible en http://bit.ly/2r9X6yY

[6] México: Panorama de la Educación 2015, OCDE, disponible en http://bit.ly/2enGUTo 

[7] Ibid, OCDE

[8] Modelo Mexicano de Formación Dual, Subsecretaría de Educación Media Superior, Secretaría de Educación Pública, disponible en: http://bit.ly/2d6Azur

[9] En esta universidad privada BMW busca empleados... y es ‘gratuita’, Jonathan Ruiz, El Financiero, disponible en http://bit.ly/2pou7BS

[10] El reto de la educación y el mercado laboral en América Latina, World Economic Forum, disponible en http://bit.ly/2ra0quc


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Número 23 - Noviembre 2018
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