Se encuentra usted aquí

El inexorable caso Odebrecht

Lunes, 06 de Noviembre 2017 - 15:00

Autor

jaime_guerrero.jpg
Jaime Guerrero Vázquez

Compartir

emilio-lozoya-odebrecht-epn.jpg

De una u otra forma el caso Odebrecht tendrá que resolverse. Posponerlo significa correr el riesgo de que, a medida de que avancen las campañas, sea más tóxico para el PRI, el gobierno federal y el presidente Peña Nieto. Si alguien apostaba al olvido, se equivocó. El caso regresa como en el cuento “El pozo y el péndulo” de Poe. Cada día, la cuchilla baja un poco más. Hasta ahora, sólo se siente el aire que desplaza y su silbido amenazador cuando corta el ambiente, pero tarde o temprano comenzará a cortar

Muchas cosas señalan a Lozoya Austin, exdirector de PEMEX, y, por esta vía, se cree que se podría llegar a las campañas del PRI en 2012 en especial la del actual mandatario. En este contexto resulta importante destacar que el propio Lozoya Austin ha emprendido una defensa activa de su situación legal aprovechando la crisis provocada por el despido del ex fiscal Santiago Nieto, quien está demandado por violación de la Ley de Amparo y ejercicio indebido del servicio público. Si hace algunos días se pensaba que Nieto Castillo le habría dado una vía de paso a Lozoya para salir con cierto éxito de las acusaciones del caso Odebrecht que pesan en su contra, los informes de la Auditoria Superior de la Federación (ASF) de la semana pasada podrían servir para continuar y consolidar aquella investigación. 

Parece claro que el caso Odebrecht seguirá causando daños colaterales importantes para el gobierno federal, en la medida en que las investigaciones y avances sean un asunto oscuro que se dirima en los medios de comunicación y a partir de rumores y de la propaganda opositora, pero sin que medie una sola orden de arresto o acusación en firme. Se tendrá al gobierno y al propio Peña Nieto como cómplices.

El caso Lozoya-Odebrecht se va de las ocho columnas, pero regresa ahora al centro de la coyuntura nacional de la mano de la información dada a conocer por la ASF, la cual confirmó el traspaso irregular a la empresa brasileña por la vía de precios “improcedentes y excesivos”, de acuerdo con la segunda entrega (de tres partes) de la revisión de la cuenta pública de 2016, realizada por la dependencia. La ASF señala que los pagos fueron por un monto de 707 millones 655 mil pesos y advirtió que junto con otras empresas, Petróleos Mexicanos entregó mil 250 millones 555 mil pesos, por los proyectos de Mantenimiento de la Capacidad de Producción y Conversión de Residuales en las Refinerías de Salamanca y Tula.

Los sobreprecios se establecieron principalmente en 2015, cuando Lozoya era aún director de Pemex, en tanto que los programas de mantenimiento para ambas refinerías arrancaron en 2013 en Tula y en 2014 en Salamanca: “En términos generales, Pemex Transformación Industrial no cumplió las disposiciones legales y normativas aplicables en la adjudicación de estos contratos”, concluye la Auditoría. 

A la acusación que se sigue en el extranjero respecto de supuestos sobornos recibidos por el exdirector Lozoya, los señalamientos de la ASF podrían representar un fraude al erario público. Cabe señalar que la Auditoría ya había detectado en su revisión de la cuenta pública de 2015, numerosas inconsistencias, faltantes y gastos injustificados en Pemex, precisamente en áreas regidas por los contratos con Odebrecht. Ahora bien, se entiende que Pemex aún podría solventar la información sobre los pagos irregulares, pero de no lograrlo, podría abrir el paso a denuncias penales ante la Procuraduría General de la República (PGR).

Urgen esas denuncias en firme.

ruiz-healy_times_num_12_page_1.jpeg
Número 12 - noviembre 2017
Descargar