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De Herodes a Pilatos

Miércoles, 26 de Septiembre 2018 - 15:00

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Julio Chavezmontes

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¡No se preocupe usted, distinguido ciudadano!

Si su edificio se encuentra invadido por paracaidistas, acuda cuanto antes a la agencia del ministerio público más cercana a su corazón.

Ahí aprenderá usted a forjar su carácter y a templarse en las importantes virtudes de la perseverancia y la paciencia.

¿Acaso usted en su egoísmo, cree que su pequeño problema puede ser resuelto antes que se esclarezca el caso de Ayotzinapa, la muerte de Colosio o el misterioso caso de las tostadas de pata, cuyo presunto responsable sigue siendo Hernan Cortés? (1)

Habiendo más de 250,000 homicidios sin resolver, tiene usted que armarse de valor y fe cívica, y esperar su democrático turno.

Y si de inmuebles dañados se trata, nada más tenga en cuenta que mientras muchos damnificados del sismo del 19 de septiembre (el de hace 33 años) siguen esperando pacientemente una vivienda digna y decorosa, usted no puede imponer su mezquino interés personal por encima del tsunami de reclamos más importantes que el suyo.

Si su edificio invadido se encuentra además en ALTO RIESGO ESTRUCTURAL y amenaza con aplastar a sus invasores, en vez de acudir a las autoridades, asegúrese de que los malandrines queden sepultados bajo toneladas de escombros, porque ¡recuerde!: muerto el perro, se acaba la rabia.

Si sus oraciones no son atendidas y los invasores siguen gozando de buena salud, y además disfrutando de su edificio, ármese de paciencia y denuncie, demande, reclame, solicite, pida, ruegue, implore, promueva amparos, acusaciones, peritajes, inspecciones, encuestas y peticiones constitucionales.

Así, tendrá oportunidad de conocer en persona a los abnegados y humanitarios funcionarios del poder per-judicial.

No logrará recuperar su edificio, pero al menos cuando el peso de la ley extraterrena caiga sobre sus invasores, podrá usted defenderse en un proceso penal acusatorio, bajo las sagradas garantías del debido proceso (como Florence Cassez) ofreciendo como pruebas de su inocencia, las toneladas de escritos presentados ante las autoridades incompetentes.

Con ello demostrará su confianza en las instituciones y será considerado como un ciudadano respetuoso, digno de recibir una condena corta a pesar de haber cometido el delito de darles tanta lata.

Ofrende su edificio al proceso de la apertura democrática gracias a la cual, estamos a la orilla de iniciar nada menos que la cuarta transformación de la república, capitaneados por la pléyade de funcionarios honestos e intachables como Olores Padierna, Rene Bejarano, Chayo Robles y demás patriotas que acompañan a Su Alteza Serenísima, Andres Manuel López de Obrador.

¿Acaso no sabe que los que usted califica despreciativamente como mugrosos invasores, han contribuido con su voto electoral al advenimiento de la democracia por conducto del PRIMOR? (2)

¿No le conmueve la gratitud expresada por las y los nuevos y ni tan nuevos legisladores, que agradecen con vivienda gratuita (a costa de usted) sus votos a esos que usted en su enojo llama paracaidistas?

Es hermoso ver las fachadas de todos los inmuebles invadidos en la CDMX, cubiertos con volantes de agradecimiento expresado por los diputados y senadores que hoy tienen mayoría aplastante en el congreso.

Recuerde que Emiliano Zapata lo dijo muy claramente: “Si la tierra es del que la trabaja, los edificios son de quienes los habitan”.

Estoy seguro que a pesar de su largo peregrinaje por infinidad de oficinas públicas, las autoridades le han brindado siempre un cómodo asiento donde aligerar las largas esperas, disfrutando la lectura de periódicos y revistas atrasadas, mientras amables edecanes le servían café tabasqueño.

Y sin duda alguna, debe usted tener un archivo lleno de oficios dirigidos a su domicilio particular por las autoridades que, cumpliendo fielmente con el artículo 8º constitucional, respetan escrupulosamente el derecho de petición mediante hermosas respuestas escritas cuya redacción amerita que las enmarque y las cuelgue del muro de honor en su hogar.

¿Qué mejor salida puede haber para un asunto de ALTO RIESGO, que la pronta RESPUESTA ESCRITA de alguna de las muchas autoridades que integran las filas del Sistema de dizque Protección Civil de la CDMX?

Antes de entregarse a la ira y la desesperación; antes que caer presa del enojo y la impaciencia, aprenda gramática.

Si aprende las artes y vericuetos de la gramática, comprenderá que la sintaxis no significa escasez de transporte público, sino la ciencia oculta que permite darle significado a sus frases para hacerlas hasta per$ua$iva$...

Si lee cuidadosamente el artículo 8º constitucional, se dará cuenta de que el derecho de petición será respetado en un futuro no especificado por los gloriosos constituyentes.

Fíjese bien que el artículo 8º de nuestra ley $uprema, dice a la letra que los funcionarios y empleados públicos RESPETARÁN el ejercicio del derecho de petición.

La conjugación no es en gerundio ni en presente; no lo respetan ni lo estan respetando, sino que en un futuro lo respetarán.

¿Cuándo lo respetarán?

Fórmese en la fila jovenazo, o espérese sentadito o sentadita.

Mientras tanto, no afloje el paso ni se dé por vencido; siga recorriendo las ventanillas, las oficialías de partes, las antesalas, las barandillas, los mostradores, las múltiples oficinas públicas pobladas por funcionarios con orejas de pescado.

¡Pero no todo está perdido!

Nuestros honestísimos e imparciales juezos y juezas, magistrados y magistradas, ministros y ministras, coyotes y coyotas, gestores y gestoras, ministerios públicos y ministerias públicas, dedican su existencia a emitir acuerdos, decretos, autos y sentencias mediante los cuales se hace la voluntad divina en los bueyes de los compadres; y la justicia resplandece, brilla y brilla aunque sea por su ausencia.

Pensándolo bien, este trajín no parece muy divertido, ¿verdad?

Pues no; no lo es.

Los mexicanos viven sin saber a qué árbol arrimarse, a qué santo rezarle o a quién acudir.

¿De qué le sirve denunciar invasores de inmuebles, cuando las autoridades encargadas de recibir su denuncia son socios de los delincuentes que lo tienen a usted en sus garras?

Aprenda a dejar de ser chismoso y acusativo. Aprenda resignación y aguante.

El ex jefe delegacional en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, haciendo gala de conmovedora valentía, lo reconoció oficialmente cuando declaró que la ciudad de México es el feudo favorito de la delincuencia organizada, que prospera y florece bajo el cobijo amoroso de las autoridades capitalinas.

¿Acaso ha vuelto usted a escuchar algo sobre el peligroso cartel de Tláhuac?

¡Obvio no!, como dicen los millennials.

Y como diría Raúl Velasco: ¡aún hay más!

A partir del primero de diciembre de 2018, los mexicanos, las mexicanas y demás “life forms”, serán gobernados por varios ex jefes de gobierno capitalinos como el mero Peje, Marcelo Ebrard, Alejandro Encinas y Rosarito Robles, la ex secretaria de desarrollo social, ex jefa de gobierno y ahora ex - onerada mediante la fórmula secreta de los indultos made in Tabasco a la voz de borrón y cuenta bancaria nueva.

ESTA BREVE CRÓNICA NO ES CÓMICA; ES TRÁGICA.

Si usted ha tenido la mala fortuna de experimentar en carne propia lo que son los laberintos de la administración pública, en busca de una solución a sus problemas como ciudadano, seguramente no encuentra gracioso lo que he dicho aquí.

¡VOLVIENDO AL ARTÍCULO OCTAVO CONSTITUCIONAL, FÍJESE BIEN Y CLARAMENTE DICE QUE LAS AUTORIDADES LE DARÁN RESPUESTA; EN NINGUNA PARTE DICE QUE ESTÉN OBLIGADAS A DARLE UNA SOLUCIÓN!

Si de puro milagro no le ha tocado andar el largo viacrucis de la tramitología mexica, ponga sus barbas a remojar.

Las señoras autoridades le apuestan al cansancio o a la muerte; como las garantías de coche nuevo: lo que ocurra primero.

Si los ciudadanos se cansan, las autoridades se salen con la suya y se reparten como botín los bienes que los agotados peticionarios prefirieron dar por perdidos.

Si se mueren; tanto mejor.

Mientras encontramos una mejor opción, los ciudadanos pueden tomar clases de solfeo y canto, para entonar la vieja canción del cielito lindo que sabiamente aconseja: CANTA Y NO LLORES, sin perder la esperanza de que el derecho de petición será respetado, y la justicia será imparcial, pronta y expedita; y que algún remoto día, la constitución será reformada para obligar a los funcionarios a dar soluciones en vez de respuestas escritas.

¿Será de verdad que los mexicanos tienen el gobierno que se merecen?

Esta enigmática cuestión me trae a la memoria un viejo poema político de la época de Calles, cuya moraleja aplica hoy a los 150 millones de mexicanos:

“Yo no admiro de Calles los reflejos/ tampoco admiro su poder adquisitivo/ admiro; eso sí; su poder defecativo, sobre tantos millones de electores…"

No tiene la culpa el indio, sino el que lo pone a gobernar…

Bienvenido su Alteza Serenísima, y que viva el PRIMOR.

___________________________________

  1.  Hernán Cortés a la fecha es presunto responsable de tatemarle las patas a Cuauhtémoc en los separos de la Judicial (el joven abuelo) para que le dijera donde estaba el loro de Moctezuma.
  2.  PRIMOR: Fruto de la cuarta transformación del instrumento de la dictadura perfecta ideado por Plutarco el parco: PNR/PRM/PRIAN/PRIMOR.

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Número 23 - Noviembre 2018
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