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Catherine Deneuve y Oprah Winfrey contra los monstruos

Viernes, 12 de Enero 2018 - 17:00

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Luis Felipe Jurado

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Al contrario de los discursos anti–abusos de los Golden Globes, la musa de Buñuel y Polanski se lanza en contra de lo que ella llama, “mandar ‘cerdos’ al matadero”.

Catherine Deneuve es una diosa. Es la mayor actriz francesa. Trabajó con los mejores directores del mundo. Es considerada una de las mujeres más bellas del mundo y de las más inteligentes del espectáculo. Ella fue una de las primeras famosas que denunciaron la desigualdad laboral en el ambiente, de las que más activamente han luchado por la equidad de género. Y por lo mismo, sus palabras emitidas en el periódico Le Monde, y respaldadas por más de 100 mujeres, intelectuales y artistas, resonaron más todavía que las de todas las que se manifestaron el domingo en la ceremonia de los Golden Globes. En una carta firmada por la actriz y las demás, en resumen, comentan que “La violación es un crimen. Pero el ligue insistente o desafortunado no es un delito, ni la galantería es una agresión machista”. Para el grupo de féminas, “…lejos de ayudar a las mujeres a ganar autonomía, esta fiebre por enviar a los ‘cerdos’ al matadero sirve en realidad a los intereses de los enemigos de la libertad sexual, los extremistas religiosos, los peores reaccionarios y aquellos que opinan, en nombre de una concepción esencial del bien y la moral, que las mujeres son seres ‘especiales’, niñas con rostro adulto, que precisan protección”. Y dan a entender que es preocupante que esta ola de protestas lo único que están generando es que se regrese a un estado de neo puritanismo y que quien no esté de acuerdo con ello, se le considere enemigo y cómplice de los acosadores.

Y como profeta, la actriz tenía razón. En menos de lo que se esperaba, en el sitio Francetvinfo, unas 30 mujeres, actrices y militantes feministas, la acusan de ser “protectora de pedófilos”, debido a su amistad profunda con el director Roman Polanski, que fue acusado de violación a finales de los años 70, y aunque fue perdonado por la víctima, que aceptó que el director no tenía idea de su edad, desde entonces ha sido acusado por grupos conservadores y feministas, al grado que su juicio ha sido re–abierto una y otra vez. Para las que replican a la actriz, su movimiento es una manera de regresar al régimen falocrático, ya que “tratan de volver a imponer el tabú que empezamos a levantar”.

La voz de Deneuve y las otras mujeres firmantes son de las pocas que se han atrevido a denunciar lo parcial que resultan estos movimientos, que con tal de lograr sus propósitos, catalogan a todos los que estén en contra de ellos como voces disidentes y por lo mismo, enemigos de su forma de pensar. Y si bien su lucha es no solo válida sino necesaria, lo que pone en manifiesto la protagonista de Belle de jour es que la intolerancia se ha vuelto la bandera de los grupos que luchan por la tolerancia.

La voz de la actriz choca contra el hermoso, pero maniqueo discurso de Oprah Winfrey en la pasada entrega de los Golden Globes. La presentadora y ocasional actriz, recibió un premio a su trayectoria, y al hacerlo, comentó que “…esta noche, quiero expresar mi gratitud a todas las mujeres que han soportado años de abuso y ataques porque (…) tenían hijos que alimentar, facturas que pagar y sueños que perseguir”, para rematar que: “¡Quiero que todas las chicas que están viendo hoy, ahora, sepan que un nuevo día se acerca en el horizonte! Y cuando ese nuevo día finalmente amanezca, será gracias a muchas mujeres magníficas (...) y algunos hombres (...) que luchan duro para asegurarse de convertirse en líderes que nos conduzcan a un tiempo en el que nadie tenga que volver a decir: 'Yo también'”. De inmediato, en todos los medios se comenzó a hacer eco de la posibilidad de que la querida Oprah se postule a la presidencia del país, mismo que fue insinuado, al comenzar la fiesta, por su presentador, Seth Meyers, al comentar que en algún momento, en una cena con el hoy Presidente, Donald Trump, le dijo entre bromas “nunca vas a servir como presidente”, para llevarse años después la sorpresa de la candidatura del polémico empresario, acusado reiteradamente de acosos y violaciones sexuales, así como de racismo y pedofilia. El conductor concluyó sus palabras diciendo: "¡Oprah, nunca serás presidenta! ¡No tienes lo que se necesita!”. Entre broma y broma, en debates de Facebook, muchos usuarios preguntaban: ¿por qué darle el premio de la trayectoria a Oprah?, muchos ni siquiera sabíamos que era actriz”. En respuesta, alguien comentó: "Porque es mujer, afroamericana, y Hollywood ya eligió a su presidenta".

En esa misma gala, James Franco se levantó, muy justamente, como mejor actor por su espléndida obra The Disaster Artist, que será estrenada la próxima semana (y en este sitio verán mi crítica). Horas después fue criticado por tres actrices que lo acusan de acoso sexual, aparentemente sin pruebas sólidas: una borró sus tweets, otra aceptó que Franco se disculpó con ella semanas antes, y a la última, el mismo actor ya la encaró públicamente y le dijo que si es necesario haga lo que considere prudente, porque si él hizo algo indebido, deberá pagarlo, pero que está seguro de no haber hecho nada malo. Por lo pronto, su camino a la ansiada nominación al Óscar, lo tiene muy sinuoso. Así las cosas en el cine. No cabe duda que la realidad supera la ficción.

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Número 16 - marzo 2018
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