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Al borde de la locura

Viernes, 05 de Octubre 2018 - 15:30

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Manuel de Jesús Ruiz Nettel

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Viendo la entrevista que realizo Carlos Loret a Salvador Martínez de la Roca “El Pino” y a Sócrates Campos Lemus en su programa Despierta con Loret (https://www.facebook.com/NoticierosTelevisacom/videos/1018863394982180/) me llamó mucho la atención sobre una frase que dijo Salvador Martínez, “Al borde de la locura”, debido al peligro de “eclosión social” que estamos viviendo por la inmensa mayoría de pobres que existen en México.

Efectivamente así es, es lo que veo venir y que se ha acentuado mucho más a partir del triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Ya que como les comentaba en mi última edición de esta columna, “El odio ya está sembrado en todo el país y se refleja en la lucha de clases que ha iniciado la izquierda recalcitrante”.

Aquí en Tapachula lo podemos ver en los enfrenamientos de los nuevos líderes sociales que representan ambulantes ligados a MORENA Tapachula, que comienzan a querer ganar los espacios de la ex Síndico Municipal Reina del Ambulantaje en nuestra ciudad, Chayito; o de la reciente incursión de un líder campesino de MORENA, que apoyado por jornaleros guatemaltecos en la zona serrana del municipio de Tapachula, quisieron invadir los terrenos comunitarios donde el líder de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Indalecio Flores Bahamaca, lleva una labor de dignificación del gremio ejidal cafetalero de años con excelente resultados.

La violencia política está sutilmente ligada a la violencia delincuencial que vivimos. Grupos nuevos están buscando tener el espacio que por años los Priistas y los Verdes impusieron bajo el cobijo de la impunidad. Impunidad que hoy por hoy está cobijando a los nuevos líderes de MORENA que están llegando para quedarse.

En Tapachula, el Dr. Óscar Gurría Penagos insiste en mantener un perfil cerrado, donde ni los antiguos “bots” de la campaña electoral reflejan el trabajo que esté o no realizando.

Mientras tanto, los actos delincuenciales están a la orden del día y la economía ahorca más a los Tapachultecos que luchan a diario por el pan de cada día. Lo que podría poner al borde de la locura a las personas que no tienen ninguna preparación para agarrarse y llevar el sustento a su familia.

Aunado a ésto, vivimos en un Chiapas donde regresó el Senador Manuel Velasco a desgobernar y causar aún más ingobernabilidad, que conlleva violencia y desasosiego.

Así pues, mientras el Dr. Gurría Penagos se reunía junto con el Gobernador Electo, Rutilio Escandón Cadenas y los otros alcaldes de todo el estado… en la torre “Chiapas”, los empleados de las dependencias del Gobierno del Estado se parapetaban tomando el edificio en protesta por la falta de pagos a las labores que prestan en el gobierno del estado. Le reclamaban a Manuel Velasco Coello el pago de salarios, bonos y el proporcional del aguinaldo de su gobierno que está por terminar.

La reacción de Manuel Velasco Coello fue muy contraria a la palabra que el día de ayer Andrés Manuel López Obrador empeñó de manera muy solemne en el sentido de no utilizaría a los policías y militares para reprimir ni amedrentar al pueblo, ya que envío a contingentes de policías granaderos a rodear la torre “Chiapas”.

Esta acción encendió los ánimos de la población tuxtleca y de los miles de trabajadores del Gobierno del estado que laboran en la Torre Chiapas. Fueron momentos que en todo el estado se extendía la preocupación y el desasosiego.

Pero no acaba todo ahí, ya que la comisión negociadora de los empleados del Gobierno del estado de Chiapas tuvieron el amague de los granaderos de ser “levantados” para llevarlos a la Secretaría de Gobierno del estado para llevarlos a negociar en un acto totalmente intimidatorio en contra de la clase trabajadora (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1839307846147768&set=a.603050123106886&type=3&theater).

Así pues, en estos tiempos en que toda la información es un verdadero reguero de pólvora por medio de los medios digitales y redes sociales, surgió el ataque mortal a Sergio Martínez González, editor del periódico semanal “Enfoque” de Cacahotan, Chiapas. Nombrado también activista, Sergio Martínez González era un verdadero conocedor de la situación de pánico que viven los habitantes de los municipios de Cacahoatan, Tuxtla Chico y de todos los municipios de la franja fronteriza de con Guatemala. Sergio fue un temerario periodista digital independiente y activista social de su entorno, reconocido por varios políticos de la costa de Chiapas, como es el caso de la Diputada local de MORENA Olvita Palomeque Pineda, que en su página de Facebook posteó un sentido mensaje de pésame al hoy compañero fallecido (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1825299504254214&set=p.1825299504254214&type=3&theater)

Desgraciadamente, el Gobierno de Manuel Velasco para curarse en salud y minimizar el asesinato, recurrió a lo que recurren todos los gobiernos represores “criminalizó y denostó” al compañero periodista asesinado por la MS 13 utilizando rápidamente a la Fiscalía del estado y a los compañeros que tienen la fortuna o desgracia de trabajar en un medio tradicional para negar a toda costa que el compañero Sergio Martínez González fuera periodista.

Así se ha cometido un asesinato más con toda impunidad. ¡Cubriéndola de desinformación!

El trabajo periodista independiente es una labor muy difícil, porque no tienes a nadie más que a tu pluma y tu palabra para apoyarte, pero él no estar en medio tradicional de comunicación, o tener un periódico “chico” o ser informador en las redes sociales ¡NO DEJAS DE SER PERIODISTA! Afortunadamente, el tiempo les enseñará a los compañeros que hoy criticaron al “caído” que no todas las vidas estarán en los medios tradicionales y recurrirán al periodismo independiente porque el periodismo lo traemos en la sangre.

Denostaban también al compañero Sergio Martínez González, porque le encontraron una pistola 9mm entre sus ropas, pero lo que los compañeros periodistas que lo denostaban hoy también andan armados, por lo general traen cuchillos o cutters y los que pueden traen escondida un arma de fuego, ya sean que las traigan en sus autos, la tengan en su oficina, pero siempre tienen con qué defenderse. Esto sucede porque aquí en la zona, ser periodista se ha vuelto muy difícil y peligroso. Además, muchos periodistas son de la opinión de defenderse a como dé lugar de un ataque a la familia o a uno mismo.

En diversas ocasiones que he tenido la oportunidad de dirigirme a los compañeros de prensa los he instado a mantenerse unidos. Desgraciadamente, el “canibalismo” se puso de manifiesto hoy, por lo que les pregunto yo, ¿quién es más periodista? Y les recuerdo que “entre gitanos no se leen las manos”. Descanse en Paz Sergio Martínez González. ¡JUSTICIA, JUSTICIA, JUSTICIA!

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Número 21 - septiembre 2018
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