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Procrastinación: ¿Por qué algunos emprendedores dejan para mañana lo que pueden hacer hoy?

Jueves, 25 de Enero 2018 - 15:00

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Verónica Romero

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Procrastinar es postergar aquéllas situaciones o actividades que nos resultan poco agradables, incómodas o tediosas, tales como enviar algún e mail de tipo comercial, preparar reportes contables y financieros, renegociar con alguno de los proveedores, arreglar alguna controversia con algún cliente, hacer pagos, renovar trámites, entre otros.

También se puede procrastinar en cosas personales, como no atenderse por algún padecimiento, ordenar o limpiar la casa, mandar el carro a revisión, por mencionar algunos.

La Procrastinación representa un gran problema para un emprendedor, ya que no le permite desarrollar e impulsar sus proyectos en tiempo y forma, debido a que siempre tiene entre manos muchas labores por realizar y que impiden que el negocio pueda avanzar.

Es vital que el emprendedor se organice y que lleve un control de cada actividad que realiza. Clasificar por orden de importancia las labores que desee efectuar y evitar sobresaturarse de trabajo va a ser de gran ayuda para el emprendedor y hará sus días más productivos, además lo llevará a alcanzar sus logros de una manera más rápida.

El manejo adecuado del tiempo es de gran relevancia para el éxito de un negocio. Muchos emprendedores le dan prioridad a cosas poco significativas y muchas veces no relacionadas con su empresa. Ponen atención a distracciones que los alejan de sus metas.

Posponer la realización de algún plan para el beneficio propio o profesional afecta directamente a nuestro desempeño diario.

Sé disciplinado. Hay que anclar esfuerzos en algo que nos motive a cumplir nuestros objetivos. Por ejemplo, organízate para que puedas salir a tiempo de tu negocio y así puedas acudir a un curso o asistir a alguna reunión familiar o ver a tus amigos más seguido.

La Procrastinación es uno de los mayores retos a los que se enfrentan los emprendedores día a día.

Aplazar aquéllas acciones que te permitan mejorar o hacer crecer tu negocio te llevará a estancarte, a que tu motivación se vea disminuida y a estresarte.

Muchas veces, el aplazamiento es causado por el miedo a fracasar o por un exceso de perfeccionismo, por eso, ocúpate de un proyecto que realmente te entusiasme y dejarás de atender cosas que te alejen de tus propósitos personales y profesionales. Por otro lado, ceder a justificaciones creadas por nosotros mismos no mejora nuestra productividad.

Aprende a decir “no”, porque es probable que pospongas muchas de tus tareas porque te generas una gran cantidad de compromisos que afectan tu desempeño y el cumplimiento de tus metas.    

Un gran número de emprendedores se rigen bajo el dicho de que “Yo hago mejor mi trabajo bajo presión”. Por eso dejan que se les acumulen un sinnúmero de actividades que terminan por no cumplir, que les causan serios problemas y que les traen consecuencias legales o económicas en su negocio.

Trabaja en grandes tareas que requieran toda tu atención y tradúcelas en una serie de actividades concretas que te lleven a su consecución y a su término. Concéntrate en una a la vez.

Si eres organizado y eficiente, transmitirás un mensaje positivo a tus clientes y tendrás mayores ventajas frente a tus competidores.

La Procrastinación es un hábito que los emprendedores deben aprender a manejar, ya que les impide que desarrollen todo su potencial y que incluso tengan grandes pérdidas económicas.

Ten presente que: “La mejor manera posible de prepararte para el mañana es concentrarte con toda tu inteligencia, con todo tu entusiasmo, haciendo el trabajo de hoy magníficamente. Esa es la única manera posible de prepararte para el futuro”. Dale Carnegie.      

*Empresario estadounidense.   

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Número 17 - abril 2018
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