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Preocuparte por el dinero, ¿modifica tu cerebro?

Miércoles, 11 de Abril 2018 - 15:00

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María José Codesal

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Es un paradigma interesante pensar que las emociones modifican nuestro cerebro, pero desde hace ya décadas las neurociencias están tratando de explicar fenómenos de todo tipo a través de lo que pasa en nuestro cerebro cuando vivimos ciertas experiencias.

En colaboraciones anteriores hemos hablando de que la toma de decisiones financieras muchas veces es irracional. No tomamos decisiones muy pensadas sino más bien, de tipo emocional e impulsivas.

Lo cierto es que cuando vivimos mucha ansiedad frente a decisiones financieras como invertir fuertemente, hacer una compra mayor o endeudarnos con un crédito enorme o por mucho tiempo, como el hipotecario, nuestro cerebro nos hace jugarretas. La ansiedad que podemos sentir en momentos de decisiones financieras puede impedir que tomemos decisiones sensatas y bien pensadas.

En un estudio que realizó el neurocientífico Sam Barnett, en 2017, se encontró evidencia de que las decisiones financieras mayores, como las que ya mencionaba, pueden crear tal ansiedad que nuestro cerebro simplemente se bloquea y no permite un racionamiento profundo y adecuado.  Esto es porque nuestro cerebro está diseñado para tomar decisiones entre binomios, es decir, huir o luchar, (fight o flight como lo llaman en inglés), para evitar situaciones potencialmente peligrosas.

Gastar una fuerte cantidad, invertir en segmentos de mucho riesgo, obtener créditos a muy largo plazo son escenarios percibidos por nuestro cerebro como de potencial peligro pues pueden implicar fuerte inestabilidad de resultar malas decisiones.

La actual situación mundial y de consumo en la que estamos inmersos hace más complejo este proceso pues todos los días nos enfrentamos a una infinidad de decisiones, fáciles y difíciles, pero, además, sopesando mucho más que solo dos opciones.  Solo basta con que entres a un supermercado y veas que existen 15 variedades de mermeladas y de ellas 3 o 4 ser solo de fresa. ¿Cuál comprar?

Esta situación produce dos tipos de conductas: tomar una mala decisión o la parálisis y/o eventual postergación en la toma de decisiones.  Simplemente no compramos y ya.  

¿Cuántas veces compramos cosas porque ya nos las recomendaron? Esto sucede porque al tener una recomendación inmediatamente tenemos un mejor parámetro para decidir: a alguien más le parece bueno este producto o servicio.  Muchas investigaciones llaman a este fenómeno la paradoja de la decisión.

Y lo mismo con la infinidad de productos financieros entre los que están los fondos de ahorro, las afores, las tarjetas de crédito, los créditos hipotecarios, automotrices, las inversiones y demás.

Solo en México tú puedes elegir entre de entre un abanico de 20 o 30 tarjetas de crédito si cada banco tiene en su oferta (para diferentes perfiles) entre 3 y 5 tarjetas que ofrecer. ¿Ves cómo se pueden ir complicando las decisiones financieras?

La buena noticia es que el estudio de Barnett prueba que cuando las personas reciben ayuda, apoyo y/o asesoría especializada mientras intentan tomar esas decisiones, su cerebro se relaja y puede concentrarse mejor en sopesar las posibilidades y, finalmente, tomar mejores y más informadas decisiones. Las personas se perciben a sí mismas mucho más calmadas y más confiadas en que están tomando la decisión correcta frente a su situación financiera actual, de acuerdo con Barnett.

Desde hacer un presupuesto, hasta decisiones más difíciles como inversiones complejas, contar con asesoría puede facilitar mucho las cosas.

Yo siempre digo que las finanzas personales son eso, personales y que hay mil maneras, como cabezas en este mundo, de realizar las cosas, pero el simple hecho de recibir información como tips e ideas que pueden aplicarse para ello, tomar decisiones puede sentirse y pensarse con mucha más calma y claridad. Es mucho más fácil que enfrentarse a una lista de opciones infinitas.

Además, Barnett encontró que los beneficios no solo están dentro del rango de las emociones, sino que también nuestros procesos mentales mejoran si recibimos asistencia. Interesante, ¿no?

Así que no dudes en consultarme tus dudas, en enviarme preguntas a mi correo o a través de Twitter en @MarijoCodesal. Estoy siempre dispuesta a platicar y acompañarte en la toma de decisiones y acciones para mejorar la relación con tu dinero.

Hablar de estos temas es fundamental para que al querer cuidar nuestro dinero lo hagamos cada vez mejor. Por eso trato de profundizar en ellos ya que normalmente no los tenemos presentes en nuestro radar ni en nuestra visibilidad cotidiana. 

No dejes de aprender, de crecer en consciencia y en libertad para identificar nuestras verdaderas y básicas necesidades, sabiendo que lo demás es extra y que tal vez no lo necesitamos tanto. 

Si te interesa prepararte más escríbeme un correo y trabajemos juntos.

Y no te pierdas de aprender un poquito más cada 15 días en Ruiz Healy Times.

¡A saber más! Que nadie se beneficia de esto más que tú. 

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Número 22 - Octubre 2018
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