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La Cultura de los Números en Finanzas y Economía

Lunes, 24 de Septiembre 2018 - 15:00

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Manuel Torres Rivera

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En ocasiones es conveniente repasar conceptos que ayudan al análisis de cifras que reportan estados financieros y otras manifestaciones, todas encaminadas a la toma de decisiones. Subcultura tal vez sería el calificativo de la sociología al enunciado del texto. Aún así subsiste la necesidad de interpretar las cifras formales, por llamar de alguna manera a lo requerido por principios de contabilidad generalmente aceptados y las necesidades que nos imponen el reporte especial para la cobertura de obligaciones fiscales.

Los llamados estados financieros tradicionales cumplen funciones vitales de orden, de tiempo y de información oportuna. No obstante, en la toma de decisiones es preciso reinterpretarlos para desvelar el curso de la producción de efectivo. Es en el efectivo y en su creación en donde radican las decisiones de estrategia empresarial, decisiones de inversión y de permanencia y crecimiento. Las más de las veces las empresas descansan en su buen juicio, en su potencial considerado seguro y en mercados cautivos, sin reparar necesariamente en técnicas de análisis y optimización en el destino de los recursos. Las empresas grandes normalmente cuentan con departamentos de análisis con experiencia en valuación de inversiones e investigación de mercados. Estos caminan en paralelo para la evaluación de riesgos fundamentalmente.

Desde la concepción de mercados eficientes, desarrollada en la década de los setentas, y dado el modelo del Capital Asset Pricing Model de Boudreaux y Long, de la Universidad de Tulane, en seguimiento del planteamiento de James C. Van Horne, de la Universidad de Stanford, los precios de los activos que reúnen intercambio reflejan en su precio un descuento de actividad futura, esto es, rendimientos, de modo que para su época adelantaron para las empresas una especie de rito para expresar sus inversiones, sus planes de negocio y sobre todo los precios de sus acciones en valor actual o valor presente. Esto derivó en una técnica de valuación de inversiones que toma en cuenta el valor del dinero en el tiempo y permite en tiempo presente la toma de decisiones. La técnica en su acepción completa se denomina valor presente neto. Esta técnica desplazó otras que simplemente acoplan su interpretación a un derivado contable. Las llamadas corridas financieras tan comunes en el lenguaje de analistas, refleja esta interpretación de valor.

El concepto de valor ha superado al de precio, por ello, las empresas pueden ser valuadas en determinado momento, desafiando lo estático del llamado balance general y el supuesto dinamismo del estado que arroja utilidades o pérdidas. La transformación al juicio del efectivo generado no es simple y requiere de un entrenamiento o bien, de consultoría externa. La ventaja de esto último naturalmente redunda en entrenamiento de analistas en la empresa, de implantación de mecanismos de consulta y de procesos de revisión. El concepto de utilización de capital, conocido simplemente como el costo del capital requiere de un entrenamiento especializado y su trascendencia es de consideración en el futuro de las empresas. De este costo promedio derivan los beneficios de descuento de los flujos futuros de una inversión y las fuentes de financiamiento para sostener proyectos rentables. El concepto se conoce como estructura de capital y es la estimación más completa en materia de inversión.

Los cursos que imparten los especialistas en estas disciplinas no solamente incluyen las técnicas; existe un sinnúmero de considerandos alrededor de las decisiones de inversión. También, existen ejercicios prácticos con simuladores de negocios para en forma práctica y frente a un tablero que denota a simple vista todo esquema representativo de la empresa, el participante juega un juego profesional y sofisticado para entender todas las fases operativas de la empresa y la meta final: la producción de efectivo, columna vertebral de toda actividad económica.

En el sector empresarial, se ha desarrollado un léxico de pertenencia para incluir una especie de fraternidad en la que expresarse en determinados términos distinga una comunicación propia de esta tendencia expuesta en párrafos anteriores. Son las empresas las que hacen las finanzas pero existe un sector de mediación financiera con las mismas prerrogativas de comportamiento y las mismas reglas de formación de análisis financiero. El sistema de medición de eficiencia ha penetrado en nuestras universidades y en nuestras empresas, adelantando un entendimiento pleno de la globalización y la ampliación de mercados no explorados.

El seguimiento de política económica, responsabilidad del sector público ha respondido con la misma celeridad en muchas áreas. El administrador público tal vez tenga metas un tanto diferentes en juicio de producción de satisfactores pero ha estimulado la participación del sector productivo con reglas claras y visión de futuro, hasta ahora. Estamos en un proceso de transición que cambiará las reglas y las actividades de un sector público coartado y con repercusiones en el posible tratamiento de mercados internos y potencial de exportación. Lo veremos en detalle en el siguiente espacio. El tema preocupa por la incompetencia de los nuevos agregados en el congreso y en la actividad sectorial que inicia con un castigo de remuneración forzada por decreto.

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Número 21 - septiembre 2018
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