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Cómo lidiar con la cultura del regateo en tu negocio

Jueves, 13 de Julio 2017 - 15:00

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Verónica Romero

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El regateo ha sido una práctica común de muchas generaciones en nuestro país, y consiste en un proceso en el que el comprador solicita al vendedor que baje el costo del artículo o servicio que desea adquirir. 

Muchos empresarios nos hemos enfrentado con la disyuntiva de que algunos de nuestros clientes cuestionen el precio de nuestros productos o servicios. ¿Has escuchado expresiones tales como “se me hace muy caro”, “ando buscando algo con las tres bs (bueno, bonito y barato)”, “si me das un buen precio te contrato”?

Cuando un emprendedor inicia su negocio, es común que acceda a condiciones de venta que sus clientes le dictan. Da descuentos y abarata sus servicios con tal de ir captando gente y vender, ya que es una época en la que se invierten todos los ahorros y lo que necesitas es ir recuperando tu capital. Muchos consumidores se aprovechan de esa situación, pero hay que aprender a manejarla de manera adecuada.

Fijar precios no es una tarea sencilla. Es común que un cliente te diga “en otros lugares es más barato el servicio”. En vez de que te molestes y le contestes a tu interlocutor de forma inapropiada, háblale de la calidad de tu producto o servicio y del riesgo que significa adquirir algo por su bajo precio. Se firme y háblale con seguridad.

Otros clientes te piden un descuento de inicio, asegurándote que esto será el inicio de una larga relación comercial entre ellos y tu marca. En este tipo de situaciones, es recomendable que les comentes que en la primera compra no das descuentos, pero que en las siguientes les darás un precio especial por su preferencia. Fija tus límites de manera asertiva y haz pequeñas concesiones.

Muchos clientes apelan a su mala situación económica para conseguir un descuento en aquello que desean comprar. No permitas que siembren en ti una culpa por ello y sé accesible en la medida de lo posible, y en especial, no regales tu trabajo.

Por otro lado, es importante que implementes en tu negocio planes de lealtad que mantengan cautivos a tus consumidores. A nuestros clientes asiduos hay que ofrecerles descuentos, precios especiales previamente calculados. Ten claro hasta cuánto puedes reducir el costo por tus productos o servicios.

Piensa en qué podrías incluir extra en aquello que vendes y que para ti represente un costo mínimo.

Asegúrate de que las condiciones de venta acordadas sean claras y entendidas por ambas partes. Establecer por escrito este tipo de negociaciones te evitará futuros conflictos y malentendidos.

Define el tipo de cliente que desees tener para tu negocio. A veces es mejor dejar ir a personas que sólo te van a llenar de conflictos, y no van a aportar nada positivo a tu empresa. Además, es probable que emitan comentarios negativos en las redes sociales y en los círculos en los que se relacionan sobre la experiencia que hayan tenido con tu marca. Así que evítalas y trátalas con cortesía. Ante todo, sé profesional.

Recuerda que regatear es una forma de negociar y que quien la realiza busca su beneficio. No es que no le de valor a tu marca. Sé creativo y ten presente que en México es una costumbre querer obtener diferentes servicios por el menor precio.

No te enganches de éste tipo de situaciones y prepara efectivos planes de acción para hacer valer tu empresa y establecer relaciones de largo plazo con tus clientes.

Una buena reputación acompañada de una excelente calidad en tus productos o servicios te diferenciará de tu competencia y te mantendrán vigente en el mercado.

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Número 18 - mayo 2018
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