Se encuentra usted aquí

A río revuelto a producir, ¡pues... a huevooo!

Miércoles, 02 de Mayo 2018 - 15:00

Autor

foto-atirado.jpg
Ángelo Tirado Pazos

Compartir

producir.png

La “incertidumbre económica” solo puede ser confrontada por la productividad y la eficiencia del gasto público, si no tenemos las dos, hay que entrarle con todo por el bien de la economía mexicana a la que nos queda.

Muchos no creemos en el neoliberalismo, porque es torpe estratégicamente cuando no eres dueño de la tecnología o de los excedentes comerciales necesarios; y porque por esto…se empobrece a los mismos y se crean nuevos pobres sistemáticamente; haciendo un círculo defectuoso o economía negra.

Lo único cierto de lo neoliberal son esas oportunidades de gran envergadura que dan riqueza a los mismos terratenientes y señores feudales de siempre a ese trinche 2% de favorecidos que todos envidiamos.

Es muy difícil para un país como México lograr crecimiento económico con puras buenas intenciones y menos cuando los otros países buscan el aprovechamiento sistemático de los recursos naturales, financieros y de la mano de obra de barata.

Sin embargo está sobradamente demostrado que la única manera de lograr el equilibrio de cualquier país entre la inercia neoliberal que empobrece y el crecimiento económico sostenido, está en fabricar y producir con calidad.

Ante los escenarios del 2018, no queda otra  cosa que hacer…que producir y fabricar; y, si se hace con recursos y empresarios o ciudadanos mexicanos será oro molido en estos tiempos de incertidumbre (y los que vienen).

Como a usted y a mí nos gusta el análisis, veamos: En 2018 hemos llegado a la sin-razón económica, de que nuestra balanza energética es algunas veces negativa, es decir ahora resulta que los dólares que ganamos del petróleo no alcanzan para pagar la gasolina que importamos; pese a que solíamos ser la cuarta potencia mundial productora de petróleo y que teníamos resuelto el tema de la gasolina con autonomía soberana.

El problema de este asuntito de importar gasolina “a lo wey” y que estoy seguro, que la mayoría de los candidatos electorales no entiende su gravedad (o de menos se hacen majes) es que calentamos el tipo de cambio, esto es porque la exportación de energéticos es la única válvula con la dinámica para mantener el peso ante las presiones especulativas de cada trinche mes de los bancos saca-dólares y de las empresas neoliberales que si bien dan empleos, muy loable, se llevan la cremita del bienestar fuera de México.

Entonces producir, producir, producir…¡es a huevo! y lo digo tres veces. Esta es lector y parece ser la única forma de revertir ─ como lo diremos ─ “las distracciones” económicas neoliberales de nuestros afamados economistas y negociadores soberanos.

A otra cosa. Si tenemos paz social, si conseguimos un estado de derecho (y no lo afirmo), lo que sigue para México es i.n.d.i.s.c.u.t.i.b.l.e.m.e.n.t.e. producir y fabricar, casa x casa, empresa x empresa usando la misma mano de obra y de gran calidad que tenemos y eso sí, con empresas 100% mexicanas. Milton Friedman decía: “La inflación es un impuesto sin legislación…”  y agregaríamos: y sin beneficio y esto neoliberal por lo pronto solo genera inflación.

Un estado puede dañar más a la economía en el largo plazo tratando de ayudarla; pero cosas como regular el mercado de divisas nos urgen con un nuevo marco regulatorio y sin excesos neoliberales.

Si vamos a crecer que sea con precios accesibles para todo, con un buen poder adquisitivo y con impuestos justos desde el empleo y desde el consumo saludable, no alejándonos de esto.

Producir es el antídoto. México debe regresar a producir nuevos combustibles y hasta con PEMEX, pero además puede hacerse con empresas mexicanas pero con un marco sindical más realista en cuanto a sus pretensiones y no con tanto chupa-chupa.

Lo electoral no importará de 2018 si promovemos desde ahora la producción alimentaria, energética e industrial del país; si fomentamos los empleos formales pero ya basta, no podemos seguir jugando a los neoliberales sin balón.

Remato la opinión, algunos países han fallado tratando de ser felices, haciendo ciudadanos felices con más libertades, derechos y crecimiento, pero han sido las trinches dependencias de otros países las que destruyen este modelo positivo.

La historia de 100 años nos muestra que si un país depende de otro en el tiempo inexorable se lo carga la chin….mala suerte.  

Si México depende de otros países, ¿podemos ser felices?”. Por ello desde hoy hay que honrar lo…Hecho en México.

revista_octubre.png
Número 22 - Octubre 2018
Descargar