Se encuentra usted aquí

Indígenas prósperos en Nueva España

Jueves, 11 de Enero 2018 - 15:00

Autor

caludine-moya_.png
Claudine Moya Ponce

Compartir

indigenas-prosperos.jpg

“Prosperidad” no es lo que imaginamos en la vida de los indígenas durante la Colonia; pero sí ocurrió. Muchos de ellos vivieron bien la Nueva España. A continuación presento algunos casos.

Al inicio de la Colonia, diversos caciques indígenas establecieron vínculos con funcionarios reales o evangelizadores para mantener su dominio sobre sus tierras. En respuesta, la Corona española creó una figura legal llamada “República de indios”, que otorgaba títulos de propiedad a las tierras originalmente pertenecientes a los indígenas, y las blindaba legalmente ante posibles invasiones territoriales. Eran tierras de calidad y extensión tal, que permitían el auto sustento de la república indígena y el comercio de mercancías con otras repúblicas y castas. Algunas fueron prósperas al grado de convertirse en prestamistas del clero y vecinos españoles.

Los pochteca, (la clase comerciante del imperio mexica) mantuvieron su actividad, casi sin cambios, durante las décadas posteriores a la conquista. Tenían contactos y rutas comerciales inaccesibles para los españoles, lo que los convirtió en los principales proveedores de la creciente demanda nacional e internacional del cacao, cera silvestre, algodón y grana cochinilla.

En la Relación Geográfica de las Indias, encomendada por Felipe II en 1570, se habla de la actividad económica que tenían los indios. El corregidor de Cuitzeo se refería a ellos como eficientes empresarios:

…vendían lana, carneros, gallinas y puercos, y recibían a mercaderes que llegaban con algodón desde Tierra Caliente, para trocarlo por pescado. Muchos eran arrieros y tenían caballos para llevar mercancías a las minas, donde de regreso se contrataban para transportar la plata. Así, no es extraño que hubiera indios ricos que hacían sus casas a la manera de las de España[1].

Dicha Relación geográfica también refiere que en Pátzcuaro había artesanos indios a los que describe como “ricos y aplicados”. Habla de las mantas de telar a la cintura, tan apreciadas, que incluso eran tomadas como sustituto de moneda. En Yucatán, las mantas rústicas eran un objeto suntuoso, muy bien pagado por funcionarios españoles. En Cholula, los indios producían grana cochinilla, la cual se exportaba tanto a Europa como a China y producía ingresos casi al nivel del oro y la plata.

¿Cómo despareció la prosperidad indígena?

La mayor parte de los descendientes de los pochteca, así como otras agrupaciones de comerciantes y artesanos indígenas, perecieron en sucesivas pestes ocurridas en el siglo XVII: viruela en 1520, varicela en 1530, tifoidea de 1545 a 1548 y fiebre hemorrágica de 1576 a 1581. De los que sobrevivieron, algunos se fueron a las repúblicas de indios (donde el contacto con los virus importados de España era menor); otros abandonaron la actividad productiva cuando ésta dejó de ser rentable. El testimonio de un comerciante español del siglo XVIII en Puebla, explica lo ocurrido con la grana cochinilla de Cholula:

He oído decir a los viejos que antiguamente se criaba mucha cochinilla de grana en las nopaleras que para este efecto tenían los indios, y que a la compra de este género entraba a esta ciudad mucho dinero, pero que por las extorsiones que hacían a los naturales los que en aquellos tiempos gobernaban, se convocaron y derribaron en una noche las nopaleras en cuyos sitios desde entonces plantaron magueyes que hoy se ven[2].

En cuanto a las repúblicas de indios, en algunas de ellas sus descendientes mestizos prefirieron migrar a otras poblaciones. Con ello, el número de indios restante no fue suficiente para cultivar las tierras y terminaron malbaratándolas en el mercado informal, pues la misma ley que las protegió de ser invadidas les ponía serias trabas (requerían permiso del virrey para venderlas). Las repúblicas de indios fueron finalmente extinguidas y sus tierras expropiadas por los gobiernos liberales de mediados del siglo XIX, al amparo de la Ley Lerdo (una de las Leyes de Reforma impulsadas por Juárez y su grupo). ¡Lo bueno es que el respeto al derecho ajeno es la paz!

Los libros de historia pintan a los colonos españoles como victimarios de los indígenas, quizá porque solo hablan de la suerte de los derrotados (mexicas, yaquis, etc.). Sin embargo, hubo indígenas prósperos en Nueva España y la Corona española hizo cuanto pudo para proteger sus derechos. Pregunta para la reflexión: ¿cuántos indígenas prósperos hay en el México de hoy?


[1] Hausberger, 2010, p. 88-89

[2] Archivo General de las Indias, 1743, citado en Castillo Palma (1997), p. 404.

imagen2.jpg
Número 16 - marzo 2018
Descargar