Se encuentra usted aquí

Carta de amor

Viernes, 09 de Febrero 2018 - 17:00

Autor

julio_chavezmontes.jpg
Julio Chavezmontes

Compartir

img_20180209_121519.png

Ya sé que te lo he dicho muchas veces;

Con palabras de niño;

Balbuceando,

Cuando apenas sabía decir tu nombre;

Con mi pasión de joven que soñaba

En la vehemencia de saberme tuyo.

Lo cierto es que no ha sido suficiente;

Que siempre estoy buscando las palabras,

Las nuevas formas de decir que te amo;

Como si sólo te quisiera yo

A traves de tus siglos;

Como si yo tan sólo fuera el dueño

De todos los acordes de tu voz

Del luminoso estruendo de tus truenos.

Traigo dentro del alma tus tragedias

Tus jornadas de gloria y tus festejos.

Siempre que pienso en ti,

(Y lo cierto es que te pienso todo el tiempo),

Crepita en mi alma vivo el fuego nuevo

Tu renacer del cerro de la Estrella;

 

La explosión de tu fe y de tu esperanza.

No ha transcurrido siquiera un solo día

Sin celebrar la dicha de ser tu hijo.

Los vientos cuando van hacia el oeste

Llevan siempre mis besos para tu frente;

Cuando  vienen soplando de  regreso,

Sé que traen tus caricias para mis sienes

Con  la promesa de volver a vernos.

Soy  fruto de tu tierra inverosímil

Hecho de barro surgido de tu entraña;

Soy camino en los pasos de mis hermanos

Y pasos que me llevan a  tu encuentro.

He aprendido maneras para amarte

Ahora que ya que soy viejo

En la profundidad de tu recuerdo/

Donde evoco la  imagen de mi padre

Puesto de pie rindiéndote homenaje/

Donde escucho la historia de tu vida

Contada en las palabras de mi abuelo;

Cantada en las canciones de mi madre.

 

Te amo como te amé  esa madrugada

De mi infancia

(De la que hacen tan solo unos instantes)

Cuando cantando tu himno con mi hermana

Despertamos a todos en Mocambo/

Y nadie se enojó

Y nadie nos pidió que nos calláramos.

Tu nombre es el murmullo de mis rezos

Cuando agradezco a Dios por cada noche;

Y eres tambien mi grito que te busca

En el eco cercano de los Alpes.

Cada vez que repican las campanas

Oigo tu libertad acorralada

Y quisiera volar a rescatarte;

Y mirarte a los ojos, y escucharte.

Cerca de aquí, en la granja de un vecino

Hay un gallo que anuncia la llegada

Del sol que viene de acariciar tus playas/

Salpicado de arena con espuma

Con tu sabor de coco y de papaya.

 

Siento a mi padre en ti

Porque comprendo

¡Cuánta era su emoción!

¡Cuánto te amaba!

Esta tarde de invierno

De febrero

Cuando se acerca el día de la bandera

Se me quiebra la voz sin decir nada

Y a mis ojos abiertos que te sueñan

Llega el oleaje del revolcadero

En unas pocas gotas…

Como lágrimas.

Esta tarde nevada  al evocarte

Se ha disipado el frío,

Un aroma de pan y chocolate

Llena el ambiente conforme te imagino.

Tierra del sol

De ti soy hoja al viento

Y así volando sobre tus murmullos

Ha de llegar a ti mi sentimiento.

whatsapp_image_2018-02-12_at_16.06.27.jpeg
Número 15 - febrero 2018
Descargar