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Jugando con fuego

Lunes, 26 de Marzo 2018 - 15:00

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Antonio G Trejo

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"I can get no satisfaction!", The Rolling Stones

Estaba buscando un material acerca de Stephen Hawking cuando encontré otro artículo cuyo título me intrigó enormemente. El dichoso articulo se titula: Hacking your Brain1, lo cual en realidad no me dice nada, ¿si acaso pudiera traducirse como Engañando al Cerebro? o ¿existe alguna otra traducción más adecuada?

No, la verdad no entendí el título; luego entonces decidí empezar a leerlo. La esencia del artículo radica en la descripción de un aparato que sirve para estimular el cerebro y que se puede construir o ensamblar con partes electrónicas que no cuestan más de $190 pesos ($10 dólares en el original). De inmediato se acrecentó mi interés ante tan formidable oferta y continué leyendo. Dicho aparato es un dispositivo electrónico muy simple que consta de un convertidor de corriente del cual sobresalen dos cables, uno que conectará a un control de prendido-apagado que a su vez estará conectado a los dos polos de una batería de 9 voltios; el otro cable esta bifurcado en varios ramales que finalmente terminarán en electrodos que se adherirán al cráneo del usuario. Así de simple, de manera que solo hay que soldar los alambres a los electrodos y al control de la corriente para asegurarse que no haya falsos contactos.

De esta manera habremos construido un estimulador transcraneal de corriente o tDCS que nos producirá pequeños pulsos eléctricos que se descargarán en la piel del cráneo. El objeto de dichas descargas será estimular las membranas de las neuronas y otros tejidos nerviosos en el cerebro que supuestamente: aliviarán los dolores de cabeza, aliviarán o disminuirán algunos lapsos depresivos, el Parkinson y algunos otros trastornos cerebrales menores.

La teoría indica que las descargas eléctricas (muchísimo menores a las utilizadas en tratamientos electroconvulsivos) van a estimular las membranas de las neuronas y activaran ciertos neurotransmisores, neurohormonas, endorfinas, serotoninas y posiblemente ocasionarán una disminución del cortisol (activador del stress). Desafortunadamente, los resultados cuantitativos no corresponden a lo esperado y por lo tanto las conclusiones del tratamiento son negativas, aunque ocasionalmente hay algunos resultados positivos pero que no son estadísticamente significativos. 

Ahora, existe otro inconveniente importante que no justifica estos riesgos que carecen de control y de análisis, el problema es que la gran mayoría de los usuarios son púberes o adolescentes que no persiguen ninguno de los objetivos arriba mencionados; sino que en realidad lo que desean es mejorar sus capacidades para competir con los videojuegos, sentirse más energizados y/o adquirir una memoria más retentiva, objetivos muy diferentes a los de los adultos.

Ellos mismos se administran los tratamientos 2-3 veces por semana; los más adictos todos los días. Siguen sus propias instrucciones copiadas de la internet, el artículo señala estimulaciones que duran de 10 a 20 minutos. No se sabe si los usuarios han tenido suerte o la intensidad (1 mA) es muy baja, pues no ha habido ninguna desgracia que lamentar, cuando mucho, algunos cueros cabelludos maltratados o ligeramente quemados.

La aplicación del tDCS es muy popular entre los jóvenes en todo el mundo, tanto que los estuches Ensámblelo Usted Mismo han aumentado sus ventas y su difusión esta ampliamente extendida en la internet. Para aquellos que no tienen las herramientas para soldar o simplemente no quieren molestarse, existen varias compañías que ya los están comercializando. Transcranial, una compañía londinense esta promoviendo su modelo Focus V2 con un convertidor portátil, su precio es de 199 dólares, pero además hay que comprar el dispositivo con los electrodos que se adherirán en la cabeza, con otros 99 dólares. Este y otros aparatos tienen la ventaja que los convertidores están mejor calibrados y que los electrodos están colocados en los sitios más adecuados para los efectos que se persiguen. Al menos hay cierta garantía de control de calidad.

Existe un caso positivo bien documentado que merece mencionarse, el de Christopher Zobrist, él vive en Vietnam y fue declarado ciego de nacimiento, con daño en el nervio óptico. Se sometió a la terapia tDCS y otros ejercicios que él adaptó en su Tablet y recuperó parcialmente la vista en un grado bastante aceptable. En otros casos, ha habido cierto éxito con los tratamientos al dolor de cabeza, y para relajar o excitar al usuario más de lo necesario.

Sin embargo, estos tratamientos no dejan de ser empíricos, con controles inciertos que no arrojan resultados cuantitativos y que por lo tanto pueden significar algún riesgo para los usuarios. Expertos del Institute for Science and Ethics at the University of Oxford, aducen que todo tratamiento relacionado con la estimulación del cerebro debe regularse en forma cualitativa y cuantitativa y que además, solo personal certificado puede administrarlo. Sin embargo, la FDA en EEUU autorizó la venta de estos dispositivos en el 2014 para curar o reducir los dolores de cabeza, con la exigencia que solo personal autorizado podría utilizarlos. Cabe aclarar que esta técnica es usual en algunos hospitales que se dedican a la rehabilitación de pacientes, pero la situación es muy diferente porque deben cumplir con muchos requerimientos y con exhaustivos controles de calidad y seguridad, hablaremos de ello en un artículo próximo.

Estas excentricidades juveniles deben considerarse como una adicción, este tipo de estimulaciones puede ocasionar serios trastornos al sistema nervioso si alguien incrementa la intensidad o los tiempos de exposición debido a que los estímulos van dirigidos directamente al cerebro, no son como las drogas donde existe un efecto de dilución o una posibilidad de desintoxicación; aquí el daño puede ser irreversible por las siguientes razones:

  • Todas las células vegetales o animales presentan tres regiones fundamentales: la membrana, el citoplasma y el núcleo.
  • La gran mayoría de las substancias celulares se encuentran en forma iónica, es decir, con cargas electrónicas positivas o negativas (ver el artículo El Agua es Vida) para facilitar el equilibrio de las reacciones en un medio acuoso.
  • Las membranas celulares son estructuras ricas en fosfolípidos y proteínas, ambas especies moleculares sumamente reactivas debido a sus capacidades electrostáticas.
  • Las membranas celulares controlan exhaustivamente todo lo que entra y sale a la célula.
  • Si agregamos un estímulo eléctrico excesivo causaremos un desbalance en la estructura anatómica de las membranas, ocasionando un desajuste en la permeabilidad de las substancias que entrarán a la célula y por lo tanto se producirá un caos total que pudiera ser irreversible.
  • Es prudente recordar que los neurotransmisores y las neurohormonas son moléculas sumamente influyentes en nuestra conducta y que por lo tanto no es conveniente alterar sus estructuras moleculares ni sus concentraciones.

Nuestras capacidades bioeléctricas son el resultado de una evolución que ha transcurrido lenta y gradualmente durante millones de años, no pretendan alterar lo que no han entendido en su corta instancia.

Se considera que el riesgo implícito en este tipo de estimulaciones es mucho mayor al incremento en las capacidades para ganar en los videojuegos, adquirir mejor memoria, etc. Es cuestión de egos y de otras cosas….

Como decía Luis G. Basurto (Director de Teatro) hace muchos años, Cada Quién su Vida. 

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REeferencias

  1. Anónimo.; Hacking your brain. The Economist Technology Quarterly. March 7th, 2015.
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Número 16 - marzo 2018
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